martes, 26 de junio de 2007

No he sabido hacer sonar un piano, ni he sabido mantener afinado nuestro amor.
Hay cosas que se aprenden de niño o no se aprenden. Nunca he sido un virtuoso si quieres me lo puedes reprochar.
Por lo menos esta noche, el Bola aporrea el piano por mí y yo solo tengo que llorar.

Atardecer 1 y 2.

Algun atardecer en los 90.

Tu cuerpo en diagonal sobre la cama
Es una ecuación que no logro resolver
Hay algo febril en el despertar (con vos)
Supongo que el verano tiene sus razones

Cuanto mas la evoco, la línea se extiende
Cuanto más la amo, se funde con el horizonte
Quizás por eso, su color rojizo de atardecer.

Algun atardecer del 00.

Febril sigue siendo el despertar. Pero ya sin tu presencia.
Infinito el lecho y mas extensas aun las sabanas
Aquel atardecer, empalideció
y ni tus mejillas rojas luego del coito podrán teñirlo nuevamente