viernes, 21 de diciembre de 2007


Al entrar en Siracusa crei haberlo entendido todo. Días atrás navegando las islas eolicas, guiado por las señales estelares de los dioses, Hephaetus se presento en el horizonte.
Partió el cielo en dos, escupiendo lava, piedras y cenizas. Pensé que su fuego era la purificación, que segando y bañándome en sus cenizas, limpiaba mi alma y encendía en mi la llama de la verdad, pero desgraciadamente con ella también la vela mayor, el mástil y con el toda la nave.
Ya en el agua su furia se convertiría lentamente solo en un volcán.
Por la mañana un pesquero me rescato, su capitán agradeció a los dioses que estuviera vivo y dijo que los dioses juegan con nosotros, ellos también tiene un lado humano, Zeus el primero, y que había tenido suerte por que su furia había sido solo un divertimento.
Quienes viven en las islas tiene la suerte de comprender desde que nacen, que todo es un juego, abecés emocionante, otras veces triste, en algunos ocasiones se gana, en otras se pierde todo. Pero siempre al final la lengua devastadora de Haphaestus o sus cíclopes pone el punto final.
En tierra firme junte flores y frutos y los deposite en el templo de Hera, agradeciéndole que su hijo encendiera algo más que mi barca.

lunes, 17 de diciembre de 2007

“ … con las mujeres solo se puede hacer tres cosas dijo Clea
en una ocasión. Quererlas, sufrir o hacer literatura…”

Justine. Durrell.

martes, 11 de diciembre de 2007

martes, 26 de junio de 2007

No he sabido hacer sonar un piano, ni he sabido mantener afinado nuestro amor.
Hay cosas que se aprenden de niño o no se aprenden. Nunca he sido un virtuoso si quieres me lo puedes reprochar.
Por lo menos esta noche, el Bola aporrea el piano por mí y yo solo tengo que llorar.

Atardecer 1 y 2.

Algun atardecer en los 90.

Tu cuerpo en diagonal sobre la cama
Es una ecuación que no logro resolver
Hay algo febril en el despertar (con vos)
Supongo que el verano tiene sus razones

Cuanto mas la evoco, la línea se extiende
Cuanto más la amo, se funde con el horizonte
Quizás por eso, su color rojizo de atardecer.

Algun atardecer del 00.

Febril sigue siendo el despertar. Pero ya sin tu presencia.
Infinito el lecho y mas extensas aun las sabanas
Aquel atardecer, empalideció
y ni tus mejillas rojas luego del coito podrán teñirlo nuevamente

lunes, 8 de enero de 2007

Yo nunca fui hippie, pero tenia el pelo largo, también un aro en mi oreja izquierda, eso me haría mas zurdo? siempre pateé mejor con la derecha, este tampoco era mi fuerte. Mis amigos siempre dijeron que ponía mucho huevo, pero nunca que jugara bien. Tenia amigos hippies, bueno así los llamaban, aunque en sus casa escuchaban a los ramones.Ser el extraño del fondo, que estuvo con la chica justa una noche, aunque sea hippie, te subía puntos. Aunque uno se sintiera siempre en planta baja camino al primer subsuelo.

PT.
“…Ella entendía lo que puede hacer el primer amor. Golpea a los diecisiete y, como una parálisis infantil, aunque funciona a través del corazón y no de la espina dorsal, también puede dejarlo a uno lisiado …”

Saul Bellow. "la Verdadera"